Con motivo del 11 de febrero, Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, nuestro aula se ha convertido en el escenario de un enigma por resolver.
Una carta de Clío, la musa de la historia, nos reveló que los nombres y logros de muchísimas científicas se han borrado de la memoria colectiva.
Exploramos otras fuentes para descubrir a pioneras olvidadas en campos como la astronomía, la medicina o la física.
No solo escribimos sus historias; también grabamos audios con sus hitos más importantes para que sus voces vuelvan a ser escuchadas.
Todo este esfuerzo ha culminado en esta exposición interactiva.
Hoy hemos vuelto frente a ese panel inicial. Al leer algunas de sus afirmaciones, se dan cuenta de que estaban equivocados.
No se trata de "borrar el error", sino de transformarlo, hemos ido tachando las ideas que resultaron no ser ciertas y escribiendo debajo la correcta.
¿Por qué hacemos esto?
Fomenta el pensamiento crítico: Aprenden a no dar nada por sentado.
Normaliza el error: Equivocarse es el paso necesario para llegar al conocimiento.
Visualiza el progreso: Ver el papel lleno de correcciones es la prueba física de lo que han aprendido.






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